Vigila lo que enchufas en tus USB no vaya a ser un USBKiller

Siempre hemos dicho que los “pendrives” o memorias USB pueden llegar a ser peligrosos porque pueden contener virus que infectarán nuestros dispositivos en cuanto los conectamos. Esos virus, además, pasarán a otros pendrives en cuanto los enchufemos a nuestro dispositivo infectado, lo que los convierte en verdaderos canales de transmisión de programas maliciosos.

Pero ahora debemos incrementar todavía más nuestra precaución. La noticia que ha alarmado a la comunidad de técnicos en seguridad informática es la existencia de un tipo de pendrive que tiene como único objetivo dañar eléctricamente los equipos en los que lo conectemos. Se comercializa desde China, bajo en nombre de USBKiller (asesino de USB), por un precio de unos 50 euros y cualquiera puede comprarlo.

USBKiller

Tiene la capacidad de almacenar electricidad y de realizar una descarga de corriente de 220 voltios en el propio enchufe dañando los circuitos irreversiblemente. Estos enchufes funcionan con electricidad de muy poco voltaje y una descarga así provoca que se quemen partes vulnerables como microchips que dejarán la conexión inservible.

La corriente que va a descargar la toma del equipo a través de la propia conexión USB y en pocos segundos es capaz de realizar una descarga que con suerte solo destruirá los circuitos de la entrada USB. Si no lo consigue en un primer intento, seguirá realizando descargas hasta conseguirlo.

USBKiller

Solo los equipos fabricados con las mayores medidas de seguridad estarían fuera del alcance de esta maliciosa herramienta ya que contarían con sistemas de protección que limitan el voltaje de entrada por estas conexiones.

Lo más preocupante es que no dan abasto fabricando el malvado invento. Han agotado existencias en cuanto han empezado a comercializarlas y ya anuncian en su web que pronto volverán a tener unidades disponibles.

Imaginemos el daño que puede llegar a hacer un desalmado en lugares donde hay muchos ordenadores en marcha y sin excesiva vigilancia. Se me ocurren varios ejemplos, como una biblioteca o un centro escolar. Pero también en empresas, universidades, hoteles, etc.

Hasta ahora, intentar dañar ordenadores con un pendrive requería algunos conocimientos técnicos, al menos para conseguir el virus adecuado y para hacerlo “funcionar” con nuestro propósito.

Pero hoy solo es necesario disponer de unos pocos euros para hacer daño de verdad a múltiples equipos. Además este perverso invento no solo puede dañar ordenadores sino todo equipo dotado de conexión USB. Son vulnerables por tanto elementos tan comunes como televisores, equipos de música, coches y otros vehículos, teléfonos, tablets, etc.

Si antes debíamos revisar cualquier pendrive que fuéramos a conectar a nuestros equipos, ahora con mucha más razón debemos extremar las precauciones, pues además del riesgo de los virus, ahora peligra también la integridad del propio equipo.

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