Los riesgos a los que deben estar atentos los jóvenes en los videojuegos online

Los jóvenes ya se reunen en grandes eventos virtuales dentro de videojuegos online, como es el caso del Fortnite. Sin embargo, esto les enfrenta a riesgos como el ‘grooming’, en el que adultos se hacen pasar por menores para establecer contacto con ellos y obtener su confianza.

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El concierto virtual de DJ Marshmello con 10 millones de asistentes dentro del Fortnite.

Como muchas veces contamos en Hijos Digitales, los riesgos de nuestra vida diaria se extienden también a la virtual. Pero si en otras ocasiones hablamos de que debemos preocuparnos de la extorsión, la suplantación, el phishing… a todo esto se le suman ahora los eventos virtuales.

El término puede sonarnos a conferencias en streaming, por ejemplo. Pero vamos un paso más allá: eventos multitudinarios en los que los asistentes se reúnen por medio de avatares en un entorno virtual. Esto ocurrió hace unas semanas, cuando el DJ Marshmello celebró un concierto en Pleasent Park, reuniendo a más de 10 millones de personas en un campo de fútbol virtual dentro del videojuego Fortnite.

Los riesgos de los videojuegos online

Los juegos en línea no constituyen en sí un riesgo. Sin embargo, como suele ocurrir en Internet, son las personas que se encuentran tras los avatares las que pueden realizar cualquier acto malintencionado. Al igual que en las redes sociales, en los videojuegos existe el peligro de que los menores experimenten ciberacoso. Pero, además, es un lugar donde estar alerta ante la presencia de grooming.

Grooming es el término con el que se denomina al acoso sexual y chantaje que cometen los depredadores sexuales a los menores a través de los medios de comunicación actuales, ya sean redes sociales, aplicaciones de mensajería o también los videojuegos online.

Los acosadores encuentran en estos entornos la ventaja de poder esconderse tras sus perfiles, pudiendo charlar con otros jugadores hasta el punto de convertirse en compañeros de juego, consiguiendo -a través de mentiras- la confianza de sus víctimas y mucha información personal. Con los datos que logran sacar a los menores con conversaciones totalmente normales, pueden llegar a establecer una relación de control emocional que finalmente lleva al chantaje con fines sexuales.

Cómo protegerse del ‘grooming’

Ante todo, es necesario que los menores sepan que pueden estar compartiendo una partida con cualquier persona, incluso con alguien con malas intenciones, y que toda la información que cuenten sobre ellos mismos a desconocidos podría ser usada con fines malintencionados.

Cualquier dato que les pueda parecer inofensivo, como a qué colegio van, en qué curso están, si hacen actividades extraescolares… podría revelar en dónde se encuentran en cada momento. Por otra parte, si alguien sabe sus aficiones y sus gustos, también sabrá de qué tema hablar con ellos para ganarse su confianza. Por eso es importante que no se fíen de nadie que no conozcan.

Para que los menores estén protegidos de este tipo de riesgos no debemos prohibirles utilizar Internet, las redes sociales o los videojuegos online. Con esto solo conseguiríamos aislarlos socialmente. Hoy en día esta es su forma de mantenerse en contacto y de tener algo de qué hablar. Proteger a los menores del grooming debe consistir en hacerles entender los riesgos y darles herramientas para enfrentarse a ellos. Exactamente del mismo modo que si les dijésemos que si van a andar solos por la calle eviten callejones oscuros o barrios conflictivos.

Es primordial establecer una relación de confianza con nuestros hijos para que puedan acudir a nosotros si en algún momento se encuentran con una situación como esta. Así, si vamos a dejarles utilizar videojuegos online sin vigilancia, o van a tener su propio móvil, es importante contarles que esto es un símbolo de la confianza que se tiene en ellos y que, para poder utilizar estos dispositivos por su cuenta, deben conocer antes los riesgos para saber detectarlos y que nos pidan ayuda ante cualquier situación en la que se sientan incómodos.

Qué hacer ante una situación de ‘grooming’

Si un menor se encuentra ante una situación de acoso sexual en Internet debe saber que puede acudir a los adultos de su confianza en busca de ayuda. Si ha acudido a nosotros, debemos valorar el esfuerzo y la valentía que ha demostrado al contarnos algo tan complicado y ofrecerle nuestro apoyo incondicional sin culpar a la víctima.

Es importante no ceder a chantajes, no contactar con el acosador y no borrar las conversaciones o las cuentas, ya que esto podría dificultar la resolución del problema o empeorarlo. Lo que se debe hacer es recoger toda la información y las pruebas y denunciar el caso ante las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, ya que estamos hablando de un delito grave y complejo y serán ellos quienes nos indicarán cómo actuar. Con una denuncia no solo ayudaremos a los menores a nuestro cargo, sino que podríamos estar ayudando a detener a un depredador sexual.

Cuando un menor es víctima de grooming puede presentar cuadros depresivos y de ansiedad. Cualquier cambio de actitud es importante para tener en cuenta. Por ello, el centro de salud habitual y su centro educativo pueden ayudar a las familias a afrontar la situación y servir de apoyo emocional si es necesario.


El Instituto Nacional de Ciberseguridad ofrece una línea de ayuda para niños y adolescentes que están preocupados con algo relacionado con Internet. También pueden contactar padres, madres o educadores que necesitan asesoramiento sobre uso seguro o emergencias relacionadas con contenidos perjudiciales, contactos dañinos o conductas inapropiadas.

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