Cómo reducir los riesgos en Windows XP al finalizar el soporte de Microsoft

Microsoft dejará de publicar actualizaciones para su sistema operativo Windows XP y para su conjunto de aplicaciones Office 2003 a partir del próximo 8 de abril. El hecho es trascendente porque implica que todos los ordenadores que todavía funcionan con este sistema operativo dejarán de recibir las necesarias actualizaciones de seguridad que los protegen de los nuevos peligros que van surgiendo.

Cómo reducir los riesgos en Windows XP

Es un sistema operativo que lleva 13 años funcionando y que ya ha visto nacer tres nuevos sistemas más avanzados, Windows Vista, 7 y 8. Pero lo cierto es que todavía se mantiene en gran número de ordenadores, se calcula que en un 20% de los equipos españoles y hasta en un 30% si contamos con los de todo el mundo.

Desde Microsoft nos animan a sustituirlo por su última versión, Windows 8 y hasta nos subvencionan con 100 dólares si decidimos hacerlo. Pero esta actualización no siempre será posible, o al menos no será totalmente funcional en todos los equipos, especialmente en los más antiguos. La mejor solución, si nos la podemos permitir, es comprar un nuevo ordenador con un sistema operativo actual que nos aportará todas las ventajas tanto desde el punto de vista de seguridad como de funcionalidad.

Los riesgos para XP irán aumentando progresivamente conforme vayan surgiendo nuevas vulnerabilidades, con lo que quizá no sea una medida urgente, pero con el tiempo se hará más que aconsejable. No obstante, seguro que muchos usuarios de XP ni se planteen comprar un nuevo equipo porque supone un buen desembolso de dinero y porque seguramente no necesitan más de lo que tienen.

De momento, podemos intentar minimizar estos riesgos realizando una navegación responsable y aplicando el sentido común ante situaciones arriesgadas, pero también podemos realizar algunas acciones en el equipo para mejorar en lo posible la situación de protección.

Mejorando la seguridad de Windows XP

  1. Actualiza Windows XP con todos los parches actuales. Es importante no descuidar la salud del sistema operativo. El modo de comprobar que contamos con todas las actualizaciones disponibles es utilizar “Windows Update” desde el panel de control, programa que se ocupa de revisar todo lo instalado y nos propone las actualizaciones necesarias. Es imprescindible contar al menos con el Service Pack 3 instalado, último gran conjunto de mejoras publicado para XP. No es imprescindible hacerlo antes del 8 de abril, las actualizaciones disponibles hasta esa fecha se seguirán pudiendo instalar en el futuro.
  2. Antivirus. El gratuito Microsoft Security Essentials aún recibirá actualizaciones, pero a partir de junio de 2015 también dejara de ser seguro para XP. Si es éste el que tenemos instalado podemos esperar hasta esa fecha o podemos sustituirlo ya por alguno de renombre, como AVG, Avira o Avast, que seguirán siendo compatibles con XP durante más tiempo. No obstante, ningún antivirus garantizará una protección completa si no ayudamos con una actitud responsable y prudente.
  3. Internet Explorer. El navegador es uno de los programas más vulnerables a ataques de virus y otros tipos de malware, con él navegamos y accedemos a páginas que o bien pueden aprovechar fallos de seguridad o bien nos engañan si no somos cuidadosos. En Windows XP no es posible instalar la versión más moderna y por tanto la más segura de Internet Explorer. Por tanto, lo recomendable es sustituir este navegador por cualquier otro de reconocido prestigio, como Chrome o Firefox que funcionan perfectamente en XP y reciben actualizaciones de seguridad continuamente.
  4. Outlook.  Outlook Express, Microsoft Outlook con versiones inferiores a 2007 u otras aplicaciones para gestionar el correo de escritorio son menos seguras que los actuales gestores online. Como con todos los cambios nos puede costar un poco al principio, pero cuando nos acostumbramos a utilizar por ejemplo Gmail u Outlook.com vemos que todo son ventajas, tanto en funcionalidad como en seguridad.
  5. Programas de mantenimiento. Existen muchas aplicaciones que nos ayudan a mantener el buen estado de funcionamiento de Windows XP. Cada vez son más polivalentes y reúnen bajo un mismo programa numerosas herramientas que mejorarán la velocidad de funcionamiento y la seguridad. Nos ayudan por ejemplo a detectar programas instalados que se ejecutan al inicio y ralentizan el funcionamiento, pudiendo escoger si los queremos o no inactivar. También permiten desinstalar aplicaciones indeseadas, limpiar la memoria temporal, reparar el registro de Windows, etc. Hay muchos más, pero como gratuitos destacaría Glary Utilities y Ccleaner. El primero incluso nos advierte de aquellos programas que tenemos instalados y deben ser actualizados por razones de seguridad.

Son medidas con las que mejorar provisionalmente nuestra seguridad si decidimos continuar con este sistema operativo, pero no hay que olvidar que conforme vaya pasando el tiempo los riesgos irán en aumento y cada vez resultará más vulnerable.

Además de las opciones propuestas por Microsoft (un nuevo equipo o un nuevo sistema más actual), también podemos intentar la instalación de alguno de los sistemas operativos gratuitos basados en Linux que probablemente hagan funcionar correctamente cualquier equipo antiguo. Es una opción interesante a valorar por quien no pueda o no quiera seguir con Microsoft. La instalación de estos sistemas operativos no es difícil, pero si no se es entendido en la materia, sería conveniente realizarla con la ayuda de un experto.

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