Aplicaciones para registrar el consentimiento sexual

Están apareciendo aplicaciones para los dispositivos móviles creadas para dar el consentimiento mutuo previo a una relación sexual. Con el fin de evitar falsas denuncias tras relaciones sexuales, los creadores nos facilitan una aplicación para que quede constancia de que el acto se ha llevado a cabo de forma consentida y no forzada.

Además, explican los creadores de estas aplicaciones: “nuestra misión es proporcionar una forma directa de saber si tu pareja dice . No más conversaciones incómodas. Con solo unos pocos clics, tanto tú como tu pareja podéis disfrutar de una intimidad sin estrés.”

Aplicaciones para registrar el consentimiento sexual

Actualmente aparecen, al menos, dos aplicaciones que podemos instalar en nuestros dispositivos móviles diseñadas para este fin.

Consentsy

Consentsy, disponible tanto para Android como para iOS, tiene su origen en California (USA). El consentimiento se otorga mediante la grabación de un pequeño vídeo durante el cual se lee un texto genérico consintiendo las relaciones entre ambas personas.

“Yo, fulanito/a, consiento las relaciones sexuales con fulatino/a. Declaro que no hay nada que me impida en este momento dar mi consentimiento de forma consciente e informada”

Aplicaciones para registrar el consentimiento sexual

El problema es que solo aparece en inglés y no hay opciones de que aparezca en otros idiomas de momento.

La persona que requiere el consentimiento pedirá a la otra que pulse sobre el icono de la cara sonriente para grabar el vídeo leyendo el texto. Tras pulsarlo de nuevo se detiene la grabación y nos pregunta si queremos enviarlo. Teóricamente detecta el texto hablado y lo transcribe como tal en la información almacenada. Pero, claro, solo funciona en inglés. No obstante, el vídeo lo guarda igualmente.

Si aceptamos, recibiremos un correo electrónico con la referencia necesaria para “rescatar” esa grabación en caso necesario. Por supuesto, la aplicación requiere que nos registremos. Podemos hacerlo a través de la cuenta de Facebook, la de Google o por medio de correo electrónico y contraseña.

Para proteger la privacidad de esta declaración, los responsables aseguran que no se guarda en el teléfono, que queda almacenada de forma segura en los servidores de la empresa y que solo es posible volver a acceder a ella si lo solicitamos a través de la debida orden judicial.

We say YES!

Otra aplicación disponible tanto para Android como para iOS es We say Yes! (Nosotros decimos Sí).

Aplicaciones para registrar el consentimiento sexual

En este caso, parece que los creadores tienen la sede en Holanda y has creado un sistema completamente diferente. No es necesario ni siquiera registrarse en la aplicación. Solo debemos escanear un código QR que proporciona la aplicación.

Por tanto, ambas personas que van a dar el consentimiento deben tener instalada la aplicación. Ambas deben escanear el código que le aparece a la otra persona para dar el consentimiento. Nada más.

Aparentemente, este sistema guarda información propia del teléfono y no personal, como su número de teléfono, IP, Mac del dispositivo y quizá alguna más, pero lo desconocemos.

Según explican, solo facilitarían la información de este consentimiento si reciben una solicitud de las autoridades correspondientes. No aclaran cómo funciona, pero imagino que tras aportarles los datos de nuestro teléfono podrán rescatar la información asociada con ese consentimiento.

¿Cumplen con su objetivo?

Difícilmente podemos saber si lo cumplen de no llegar un caso real en el que utilizar estos ”consentimientos” como pruebas.  No obstante, hay muchos detalles que hacen dudar de su efectividad real como prueba ante un juicio o investigación policial.

Una de estas aplicaciones, en sus preguntas frecuentes, deja bien claro que el consentimiento no es tal:

“¿Significa consentimiento?
No. Con ‘We say YES’ os ponéis de acuerdo en que la relación que tengáis en ese momento es consentida por ambas personas. Un consentimiento no implica ningún derecho ni obligación
.”

Este tipo de aplicaciones, hoy por hoy, no creo que aportara mucho ante un conflicto legal. Debemos tener en cuenta que los dispositivos móviles y su tecnología son vulnerables a hackeos, manipulación de los archivos, de su ubicación real, de los propios datos identificativos que comparte, etc.

Además, un simple vídeo o la acción de escanear un código no descarta completamente que una de las personas haya sido manipulada con algún tipo de sustancia de las que inhiben la voluntad, o simplemente obligada a consentir bajo cualquier amenaza o chantaje.

Esperemos que este tipo de aplicaciones queden como algo anecdótico, más bien utilizado como diversión o curiosidad. Nunca para justificar actos que puedan no haber sido realmente consentidos.

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