¿Tuenti.com en un teclado extranjero?

Cada vez somos más los jóvenes españoles que viajamos a Inglaterra o a América con tal de pasar un mes divertido de verano y de aprender inglés de paso. Nos vamos a un país donde los teclados son distintos, las tarifas de internet móvil demasiado caras y si en la casa en la que estás hay wifi, eres alguien muy afortunado. Pero, ¿Nos importa mucho? ¿Somos tan tuentidependientes cuando estamos a un montón de km de casa?

Lo cierto es que la primera semana todos deseamos poder ir a la biblioteca, al ciber, pillar la wifi del colegio o ir al mcdonalds o sturbacks para poder conectarnos. Pero una vez conocemos nuevos amigos, nuevas personas con las que puedes compartir momentos geniales cada una de las horas del día, ¿Necesitamos tanto a nuestros ciberamigos?

La verdad es que llega un momento que un joven goza de todo lo que quiere en el mundo real, sin tener que trasladarse al digital: Libertad. Libertad de poder comer a la hora que sea, salir cuando quiera y como quiera sin tener que dar mucha explicación, ir con quien quiera, hablar con quien quiera y no tener que pasar un día entero en casa sin hacer nada.

Todo lo que buscamos en las redes sociales: tener tiempo para estar tú con tu mundo lo encontramos sin necesidad de darle a las teclas de un ordenador. Lo encontramos diciendo simplemente a alguien que no has visto en tu vida: Hello, where are you from?
Y no es que las redes sociales no estén presentes en cada momento, puesto que dejarlas apartadas es algo completamente impensable. La frase “foto tuenti” o ¿Tienes facebook? o cualquier anécdota insignificante nos hace recordar que están ahí. Pero, ¿Nos hace echarlas de menos?

Según mi experiencia puedo afirmar que no, que estar en otro lado del mundo te hace desear estar alejado de un ordenador, porque, por un mes, puedes trasladarte a un mundo completamente nuevo, dejar atrás todo lo bueno del día a día, pero a lo que podemos llamar monotonía. Por tanto mantenernos alejados de las redes sociales nos hace vivir un poco más el encanto de viajar a estudiar, de viajar a relacionarte, a soñar. Es una de las mejores formas de desintoxicarse.

Pero, ¿qué trae la vuelta? Nuevos amigos, nuevas fotos, nuevas cosas que contar, muchos ratos que añorar, que echar de menos. Las redes sociales nos vuelven a raptar y con más fuerza aún, necesitamos usarlas cada vez con mayor necesidad. Por tanto, por muy lejos que estemos, por mucho que soñemos, siempre nos volverán a atrapar. Si somos capaces de quitarnos el vicio cuando nos encontramos lejos de casa…
¿Qué es lo que realmente nos mantiene tan enganchados?
¿Es posible desintoxicarse del todo?

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