Nuevo término para delito informático, el ‘hackerazzi’

Este nuevo término ha surgido a partir del famoso robo de imágenes privadas de desnudos de la actriz Scarlett Johansson.

Como sabéis, las fotos de sus desnudos que fueron robadas de su propio teléfono móvil, circularon por todo Internet y llegaron a todo el mundo. Por tanto son públicas y ya no es posible eliminarlas de la red. Tras las investigaciones oportunas del FBI se llegó a encontrar al autor del delito informático.

Hackerazzi

Según publicaron en El País: “El FBI ha detenido a Christopher Chaney, de 35 años, residente en Florida, por haberse infiltrado en las cuentas de correo electrónico de las actrices Scarlett Johansson y Mila Kunis, la cantante Christina Aguilera y otras famosas, a las que sustrajo fotos privadas para difundirlas en foros de Internet. Chaney ha sido acusado de acceder a ordenadores ajenos sin permiso, espionaje y suplantación de la identidad. Se enfrenta, en este momento, a una pena máxima de 121 años de prisión.”

Este nuevo tecnicismo es la unión de dos términos distintos, ‘hacker’, que define a aquel especialista en informática capaz de robar información por vía telemática y ‘paparazzi’, quien difunde imágenes robadas sin consentimiento de la víctima.

Por tanto, sería el robo de imágenes o videos personales por medios informáticos con la finalidad de divulgarlas sin la debida autorización, con o sin beneficio económico.

Pero en lo que quisiera incidir es que no sólo los personajes famosos pueden ser las víctimas de los ‘hackerazzi’, también cualquier particular que pueda guardar fotos privadas en alguno de sus dispositivos electrónicos puede ser una tentación para los ciberdelicunentes.

Los delincuentes informáticos pueden utilizar el chantaje y pedir importantes sumas de dinero a sus víctimas a cambio de no hacer públicas imágenes de desnudos o de sexo explícito.

Aunque todos somos susceptibles a esos robos, es especialmente peligroso con los más jóvenes como demuestran los estudios que nos indican que sigue habiendo un crecimiento del fenómeno del ‘sexting’.

Estas imágenes, aunque no sean de gran contenido sexual, a menudo pueden ser comprometedoras en determinados contextos, como el profesional o el de pareja. Una imagen que en principio no parece muy conflictiva puede volverse un gran problema si cae en manos de un delincuente que decide utilizarla en nuestra contra.

Por eso, lo mejor que podemos hacer es prevenir. En primer lugar no hacerlas, pero si así lo decidimos, nunca mantener en nuestros dispositivos ese tipo de fotos sensibles que puedan comprometernos y desde luego, menos aún compartirlas.

Se decidimos tenerlas, la mejor solución sería guardarlas en un DVD a buen recaudo o algún dispositivo de almacenamiento externo que nunca utilicemos con ordenadores conectados a Internet. También podemos utilizar herramientas para encriptar nuestra información más sensible, como medida añadida de seguridad.

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